Francia, sede del tercer mundial de la historia

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Infortunadamente en medio del presagio de un nuevo conflicto bélico que estallaría en una segunda guerra mundial al siguiente año, Francia se ganó el derecho de organizar el que fuera el tercer mundial de la historia en 1938 y el último antes de que pusiera fin el combate más sangriento y mortífero en la historia de la humanidad.

Italia, selección que había levantado el máximo trofeo de selecciones cuatro años atrás, tenía casi que la imperiosa obligación de revalidar el campeonato teniendo en cuenta la turbia y maléfica presión del fascita Benito Mussolini sobre los jugadores de La Azzura.

Argentina, que había participado en Italia 1934, declinó inscribirse en esta edición mostrando su inconformidad por no obtener la sede de la justa mundialista. Por su parte, Austria tampoco pudo presentarse en Francia porque se había adherido en Marzo de ese año a la Alemania Nazi de Hitler quien incesantemente buscaba expandir su poderío en lo que se conoció como el Anschluss.

Brasil y Cuba, por parte del continente americano acuden al mundial, mientras que Francia, Bélgica, Italia, Polonia, Checoslovaquia, Holanda, Noruega, Hungría, Indias Holandesas, Suiza, Alemania, Rumanía y Suecia completaron la lista de 15 equipos buscando la gloria en tierras galas.

Partido intenso disputado entre Brasil y Polonia. El diamante negro, como era conocido Leonidas, jugador con gran calidad técnica y facilidad para sacar potentes disparos, se convirtió en el máximo exponente del fútbol brasilero como le calificaron algunos. Bajo un fortísimo aguacero, el 15 de Junio en Estrasburgo los polacos y brasileños conmemoraron un épico partido que terminó igualado 4-4 en los 90 minutos reglamentarios. Leonidas y Willimowski se convirtieron en los primeros jugadores en anotar cuatro anotaciones cada uno en un partido por Copa del Mundo. En tiempo extra, Brasil se impuso por 6-5.

Cuba, que a fecha de hoy no ha disputado otro mundial, sorprendió gratamente a los aficionados y empató 3-3 con Rumanía y posteriormente, en el cotejo de desempate, dejó por fuera a su rival por marcador de 2-1. Suiza y Alemania midieron fuerzas en París. 1-1 fue el resultado final que obligó a ambas selecciones a disputar el encuentro de desempate. Los suizos remontaron un 0-2 y terminaron imponiéndose al cuadro alemán, que por cierto había sido objeto de fuertes críticas por el saludo nazi de su entrenador, Sepp Herberger, por un definitivo 4-2.

Hungría, bajo la sapiencia y polivalencia de su gran estrella Gyorgy Sarosi, aniquilaron a Indias Holandesas por 6-0, mientras que el local, venció por 3-1 a Bélgica.

En la siguiente instancia, Brasil enfrentó a Checoslovaquia. La primera llave terminó 1-1. Luego jugaron el partido desempate y triunfo para el equipo de Leonidas.

Italia dejó en el camino a Francia, mientras que Hungría hizo lo propio ante Suiza. Cuba, por su parte, fue derrotada por Suecia por abultado marcador de 8-0.

En semifinales, el partido atractivo lo jugaron Brasil e Italia. Victoria trabajada por los italianos. 2-1 fue el resultado para La Azzura. Hungría no tuvo piedad de Suecia y lo vapuleó por 5-1.

El 19 de Junio en el estadio de Colombes en París, se midieron los Italianos y Húngaros. Finalmente, Italia revalidó el campeonato y sus jugadores fueron recibidos como héroes en su regreso a casa. Vittorio Pozzo se convirtió en el primer y único entrenador en conseguir dos copas del mundo. Dícese que antes del encuentro un telegrama fue recibido por los italianos por parte de Mussolini que decía “Vencer o Morir”. Tal vez el triunfo de Italia estuvo impulsado por el miedo a sus propias vidas y la de sus familias.

ItaliaCampeon1938

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Un día en el infierno

20140303_RobertoBaggioUn partido, una jugada, una gambeta, un saque de banda, un tiro de esquina, una falta, un cabezazo, una plancha, un quite…y un penalti mal cobrado pasa factura y más si se trata de la final de un mundial.

Asomaba el mundial de 1994 jugado en Estados Unidos. Para sorpresa e incredulidad de muchos, el país del tío ‘Sam’  fue la sede de un torneo marcado por dos incidentes cincelados en la memoria de los amantes fervientes del fútbol y de aquellos que lo disfrutan quizás, en menor medida. La muerte del defensa de la selección Colombia, Andrés Escobar y la expulsión del mundial del argentino Diego Armando Maradona por dar positivo en el control antidopaje.

Más allá de los lamentables sucesos, el torneo se desarrolló con la tranquilidad esperada, pero sin tanta euforia y esto porque Estados Unidos no es conocido como un país netamente futbolero. Brasil e Italia, los abanderados para conquistar la décimoquinta edición, jugaron unas de las finales más rácanas, donde la táctica prevaleció durante el encuentro en el que difícilmente hubo espacios para jugadas de peligro durante los 90 minutos. En la prórroga, se desplegó un poco más de ofensiva con Cafú por el costado derecho y un atento Romario que buscaba desequilibrar el encuentro que terminó 0-0 y una tanda de penaltis se vislumbraba para definir al nuevo campeón.

La consagración estaba a doce pasos. Presión kamikaze. Si el punto máximo de una ola es su cresta, la ansiedad y nervios henchían sobre los jugadores. No era para menos. Más que el cansancio físico que acarreaban los 22 jugadores sobre la cancha, pasaba factura la madurez mental para resolver una instancia tan definitiva como ésta. El eterno seis del Milán, Franco Baresi, malogró su tiro y sembró el desconcierto en La Azzurra. ¡Cuántas cosas pasaron por su cabeza en esa fracción de segundo cuando envió su disparo lejos de los tres palos.

Una última luz al final del túnel aparecía para Italia en pies del gran Roberto Baggio. Si convertía, Brasil debía cobrar el último penal y para Italia mantener la serie viva, la canarinha tenía que desperdiciarlo. Impulso del 10. Alargar la esperanza o cortarla de una vez. Baggio no tenía otra alternativa, carrera larga y manda un zapatazo que arrebató la ilusión de un equipo, de un país y miles de seguidores alrededor del mundo. Su cara dejó entrever la profunda tristeza y desolación.  Aquél día en el Rose Bowl, el infierno surcó del inframundo y reposó en los corazones vestidos de azul y blanco.1994 WORLD CUP FINAL

 

Cuando Francia se coronó campeón del mundo en casa

20140205_CoronacionZidaneLlegaba el mundial de 1998 jugado en el país cuya capital es apodada la Ciudad Luz. Después de la coronación como campeón del mundo en Estados Unidos 1994, Brasil buscaba el bicampeonato en Francia 98. Con la participación de 32 selecciones por primera vez en la historia de los mundiales, los locales querían sorprender y dar el impensado batacazo en aquella edición. Por supuesto que equipo había, una zona defensiva compuesta por Desailly, Thuram, Lizarazu, un medio campo que contaba con un par de pulmones extras representados en las figuras de Emmanuel Petit y Deschamps, y más arriba la magia de Zinedine Zidane quien consiguió el año del mundial, de su mundial, el Balón de Oro y en la delantera despuntaba el joven Thierry Henry.

Invictos en la primera fase del mundial donde doblegaron a Sudáfrica, Arabia Saudita y Dinamarca, terminaron con puntaje ideal y además, se conviritó en la selección con más goles anotados en la primera ronda con un total de nueve dianas. Paraguay fue el escollo en octavos de final y fue un gol de Blanc en el minuto 113 del segundo tiempo extra que desequilibró la balanza a favor del cuadro galo.

Sin favoritismo, afrontaba Francia su partido ante la Italia de Cesare Maldini el tiquete a Semifinales. Un partido rácano, con marcador 0-0 al finalizar el tiempo reglamentario y extra, el cotejo se definió por penalties y clasificó el cuadro dirigido por Aime Jacquet.

Croacia era el último obstáculo para alcanzar la final. Un partido vibrante en el que Francia arrancó perdiendo ante la sorprendente Croacia que se puso arriba en el marcador con gol de Davor Suker, supuso en aquella noche en el estadio Saint Denis aquél ocho de Julio, una total efemérides encabezada por el defensa Thuram quien, con sus dos goles, selló el triunfo de Les Blues.

Francia en la final y su rival era Brasil. Lucía complicado, difícil y más porque Brasil tiene esa mística inherente, propia, para jugar esta clase de torneos, sin embargo, la esencia, el carácter, la magia, fantasía, las pinceladas al balón y el manejo de juego por parte de Zidane, recreó una obra de arte que aún es recordada por aquellos que presenciaron ese 12 de Julio en Saint Denis, la coronación intachable, magistral, impecable de una Francia que categóricamente venció a Brasil por marcador de 3-0. París jamás olvida la contundencia con la que su selección doblegó a la canarinha en una final donde las apuestas daban por ganador al equipo de Zagallo.

Goleadores por Mundial

A continuación un  breve cuadro con los nombres de los jugadores goleadores por Mundial. Para recordar, los 13 goles conseguidos por el gran Fontaine en Suecia 1958.

Mundial Jugador

Goles

País
Uruguay 1930 Guillermo Stábile

8

Argentina
Italia 1934 Edmund Conen

4

Alemania
Oldrich Nejedlý Checoslovaquia
Angelo Schiavio Italia
Francia 1938 Leónidas Da Silva

8

Brasil
Brasil 1950 Ademir

9

Brasil
Suiza 1954 Sandor Kocsis

11

Hungría
Suecia 1958 Just Fontaine

13

Francia
Chile 1962 Drazen Jerkovic

4

Yugoslavia
Vavá Brasil
Garrincha Brasil
Flórián Albert Hungría
Valentin Ivanov Unión Soviética
Leonel Sánchez Chile
Inglaterra 1966 Eusebio

9

Portugal
México 1970 Gerd Muller

10

Alemania
Alemania 1974 Gregorz Lato

7

Polonia
Argentina 1978 Mario Kempes

6

Argentina
España 1982 Paolo Rossi

6

Italia
México 1986 Gary Lineker

6

Inglaterra
Italia 1990 Salvatore Schillaci

6

Italia
Estados Unidos 1994 Oleg Salenko

6

Rusia
Hristo Stoichkov Bulgaria
Francia 1998 Davor Suker

6

Croacia
Corea / Japón 2002 Ronaldo

8

Brasil
Alemania 2006 Miroslav Klose

5

Alemania
Sudáfrica 2010 Diego Forlán

5

Uruguay
David Villa España
Wesley Sneijder Holanda
Thomas Mueller Alemania